CADALSO DE LOS VIDRIOS
Cadalso de los Vidrios es una
población situada en las estribaciones de la Sierra
de Gredos, a unos 75 Km al suroeste de Madrid, que
disfruta de unas condiciones climatológicas
privilegiadas, con temperaturas suaves propias del
clima continental.
Con una
altitud media en torno a los 820 metros sobre el
nivel del mar, en esta localidad se disfruta de unos
veranos cálidos pero con temperaturas suaves y de
unos inviernos frescos y húmedos. Este hecho
favorece la existencia de una rica y variada flora
autóctona, caracterizada por los abundantes y
frondosos pinares que en otros tiempos eran
explotados para la obtención de la resina y el
piñón.
Cadalso de los Vidrios tradicionalmente ha sido
reconocido por la calidad de sus vinos, fruto de las
abundantes viñas que rodean el pueblo, la mayoría de
ellas con explotación activa. De este modo, el
paisaje del pueblo combina la existencia de viñedos
con pinares, que dan unas peculiaridades propias a
esta zona del suroeste madrileño, logrando un
paisaje totalmente distinto del que se puede
apreciar en localidades vecinas, tanto de la
provincia de Madrid como de Toledo.
Además
de la riqueza natural y paisajística del pueblo,
Cadalso de
los Vidrios
posee una abundante tradición cultural que se pone
de manifiesto en la variadas fiestas que salpican el
calendario:
El año empieza
con el Carnaval típico, reconocido como uno de los
de más sabor de la provincia, en el que participa
activamente todo el pueblo, y que cuenta con la
antiquísima tradición de la Hermandad de las Ánimas
Benditas, exclusiva del pueblo, y de gran interés
sociológico y cultural para el visitante.
La Semana Santa
se celebra con especial devoción en este pueblo, con
procesiones y otros actos religiosos en los que se
pueden apreciar las tallas de las imágenes de la
Iglesia, de gran valor artístico. El lunes de
Pascual se celebra la fiesta del Hornazo, en la que
los cadalseños pasan un día festivo en la Peña Muñana disfrutando del Hornazo, dulce típico de
estas fiestas, con fama en toda la comarca. Pero la
fiesta continúa el martes de Pascua, con la
celebración del “día del bollo” en “las Erillas”,
paraje natural también de la zona.
Al despuntar el
verano se
celebra la Romería de la Virgen del Pino, en la que
la tradición es acudir las familias a comer al
paraje natural de El Venero.
En Septiembre
se celebran las Fiestas patronales en honor del
Santísimo Cristo del Humilladero, en las que las
celebraciones religiosas combinan con los
acreditados festejos taurinos y las populares peñas.
Historia del Pueblo:
SÍNTESIS HISTÓRICA:
Cadalso
de los Vidrios se construyó en un cruce
natural de caminos castellanos, su nombre,
Cadalso significaba en su origen "Lugar en
alto" desde donde se podía dominar las
tierras circundantes y advertir la presencia
del enemigo., y su apellido "de los
Vidrios", hace mención a la industria
vidriera que dio fama al pueblo a partir del
siglo XV.
Sobre el origen de Cadalso algunos dicen, en
versión no documentada, que se debe a los
hebreos de la época de Nabucodonosor, siendo
más probable que el primer asentamiento se
formara durante la dominación romana. Marco
Fluvio ya ocupó Cadalso (llamado en aquella
época "Las Ventas") durante la conquista de
Toledo el año 193 a. de C., transformándose
en importante lugar romanizado por el
frecuente paso de las legiones camino de
Toledo.
En la época visigoda reyes, monjes,
mercaderes y ejércitos pasaron por Cadalso,
hasta la invasión de la península por los
musulmanes el año 711. Abderramán I ocupó
este enclave que permaneció en poder
musulmán durante más de 3 siglos,
constituyéndose en plaza defensiva de
Toledo, con el pico de Peña Muñana como
principal observatorio de la comarca. A los
musulmanes se debe la construcción de la
muralla, una mezquita de planta cuadrangular
(transformada después por los cristianos en
iglesia) y numerosas cuevas con bóveda de
medio cañón. Fue reconquistado el año 1082
por el rey Alfonso VI que le otorgó el
título de VILLA MUY NOBLE Y MUY LEAL y
diversos fueros para ser repoblado,
estableciendo la convivencia entre judíos,
árabes y cristianos. Algunos musulmanes no
se sometieron, haciéndose fuertes en Peña
Muñana. Cuenta la tradición que, cansados
los cadalseños de los ataques y saqueos de
estos musulmanes y no viendo la forma de
someterlos, llevaron un rebaño de cabras a
las inmediaciones de la Peña, portando en
los cuernos antorchas de resina encendidas
que, subiendo asustadas monte arriba,
incendiaron el recinto musulmán, viéndose
así obligados a rendirse.
Durante los siglos XII, XIII Y XIV se vio
favorecida por la concesión de sucesivos
privilegios reales, uno de ellos de Juan I ,
confirmando a Cadalso como villa eximida y
libre de Escalona en 1389.
El 19 de septiembre de 1468 tuvo lugar junto
a los "Toros de Guisando" (término de El
Tiemblo, provincia de Ávila) el importante
hecho histórico de la proclamación de Isabel
la Católica como heredera de la corona de
Castilla, que finalizó con la marcha a
Cadalso de la princesa Isabel, su hermano
Enrique IV y la nobleza y jerarquías
eclesiásticas asistentes al acto. El Palacio
de Cadalso era familiar a Doña Isabel, pues
de diez años de edad y su hermano Alfonso de
ocho, pasaban largas temporadas en Escalona.
Santa Teresa de Jesús estuvo en Cadalso el
año 1569, visitando en el convento de Ntra.
Sra. de los Ángeles a Fray Antonio de
Segura. Cadalso fue para La Santa un lugar
querido y que visitó en varias ocasiones,
alojándose en casa de unos lejanos parientes
suyos, los Dávila, en la calle San Antón.
Un hecho relevante de la historia cadalseña
es sin duda el nacimiento, el día 22 de mayo
de 1777 en el palacio de Villena, de Luis
María de Borbón, hijo del infante D. Luis de
Borbón y nieto del rey Felipe V. D. Luis Mª
destacó en la lucha contra el invasor
francés. En su juventud alcanzó el
arzobispado de Toledo y las Cortes de Cádiz
le nombraron regente del reino,
participando
en la Constitución de 1.812.
En 1833 Cadalso se integró en la provincia
de Madrid, pasando su anejo Navahondilla, a
la provincia de Ávila.
LOS HORNOS DE VIDRIO
Los orígenes de la fabricación de vidrio en
la provincia de Madrid, concretamente en la
Villa de Cadalso, datan de finales del siglo
XII, siendo en el siglo XV cuando los
vidrios de este lugar empezaron a ser
conocidos, consiguiendo tal prestigio
durante los siglos XVI y XVII que llegaron a
competir con los mejores de España y de
Europa.
La piedra para la construcción de estos
hornos procedía del cerro de Guisando, y el
barro, muy resistente a las altas
temperaturas, del río Tórtolas.
Gran parte de la cristalería de la Real
Botica del Monasterio de El Escorial, está
fabricada en Cadalso.
En el siglo XVII se elogiaban los 3 hornos
existentes y pertenecientes a los Marqueses
de Villena por la fabricación de vidrios,
similares a los venecianos. A mediados del
XVIII existían 2 hornos, uno de D. Felipe
Frontal y otro de la marquesa de Villena. En
la segunda mitad del XIX pertenecieron a D.
Ramón Sáez, dedicándose a fabricar botellas,
frascos, tubos para quinqués, candelabros,
bombillas y pisapapeles, en número reducido,
que llegaron a alcanzar altos precios. Tras
algunos altibajos en la producción y venta,
los hornos de Cadalso permanecieron abiertos
hasta los primeros años del siglo XX en que
se cerraron definitivamente.
Algunas de esas piezas de vidrio soplado,
comparten honores en las estanterías del
Museo Británico de Londres, con otras piezas
de cristal veneciano.
MONUMENTOS
Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. de la
Asunción:
Se
comenzó su construcción en el año 1498,
durante el reinado de Isabel la Católica,
esta edificada en parte con piedra de la
vieja muralla árabe, a consecuencia de la
política de desmantelamiento de fortalezas
de los Reyes Católicos. Es un templo de
grandes dimensiones, unos 1.000 m2, con 5
capillas laterales, sacristía y pila
bautismal.
El día de Ntra.Sra. De la Concepción del año
1574, se pasó el Santísimo Sacramento a esta
Iglesia, dándose por terminada.
La bóveda de la sacristía es herreriana, con
cuadros de piedra en el artesonado. La
portada del exterior construida en 1547 es
de estilo plateresco. Dentro del templo, en
la bóveda ojival del altar mayor, en piedra,
se ven las letras A,P,G,D, con coronas de
marqués. En las claves de los arcos dos
jarras con azucenas labradas, renacentistas,
símbolo de la pureza virginal., también se
ve "A.A.M.S.-Año de 1615" y alguna
inscripción ilegible, que debe dar cuenta de
las restauraciones que ha sufrido la
Iglesia.
En la Iglesia se venera al Santísimo Cristo
del Humilladero, patrón del pueblo.
Palacio de Villena:
Construido en el siglo XV, fue lugar de
recreo y descanso de su dueño y señor D.
Álvaro de Luna. El material que fue
utilizado es el sillar de piedra. Su planta
rectangular presenta dos fachadas, una norte
almenada, y otra sur con una arquería de
medio punto. El estilo primitivo tuvo
tendencia románica, en épocas sucesivas, se
ejecutaron reformas que dieron a sus
fachadas un estilo renacentista. Se aprecian
columnas jónicas, zapatas y dinteles en una
bella galería principal con mirador, en
otras fachadas se ven huecos con
guardapolvos platerescos. El Jardín de
estilo español de siglo XVI, cuenta con un
gran estanque en piedra. En las esquinas del
paseo que rodea el estanque hay asientos de
piedra con finas columnas y graníticos
doseles.
Fuente de los Álamos:
Situada frente al Palacio, es un antiguo
manantial en la roca viva, que forma un pozo
con un hermoso encasetonado de piedra estilo
ojival. De origen musulmán.
Arco
de la antigua ermita de Santa Ana:
Ermita erigida en honor a Santa Ana, que en
tiempos de la Reconquista pasó a ser Iglesia
Parroquial, siendo destruida por un
incendio, a excepción de una portada que
todavía se conserva.